lunes, 22 de mayo de 2017

Lucharé hasta el último día de mi mandato para fortalecer condiciones del ejercicio pleno del periodismo: EPN

Reafirmó su compromiso de combatir la impunidad, para que la muerte de periodistas no quede impune y se encuentre a los responsables.


El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, encabezó hoy la reunión extraordinaria de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO) en la que se anunciaron distintas acciones por la libertad de expresión y para la protección de periodistas y defensores.

El Primer Mandatario subrayó el compromiso del Estado mexicano para reforzar su capacidad institucional y asegurar el libre ejercicio de la labor periodística en el país.

“Lucharé hasta el último día de mi mandato a fin de fortalecer las condiciones para el ejercicio pleno del periodismo profesional, riguroso y valiente que México necesita”, aseguró.

Resaltó que “de cara a los retos que enfrentamos en la lucha contra el crimen organizado, México tiene que distinguirse en el mundo por ser un país democrático y defender la libertad de expresión. México tiene que distinguirse por salvaguardar la libertad de prensa. México tiene que distinguirse por proteger a los periodistas y a los defensores de derechos humanos”.

Destacó que “las acciones a las que hoy nos hemos comprometido la Federación y las entidades federales nos acercarán a estos elevados propósitos”.


“Frente a la amenaza que representan los crímenes contra periodistas, los mexicanos respondemos con unión y acciones conjuntas. Lo hacemos convencidos de que el mundo comparte nuestra indignación y apoya nuestra causa. En unidad, haremos valer la justicia y la libertad de expresión como elementos esenciales de un país democrático y de una sociedad de derechos y libertades”, indicó.

Leer nos permite revelarnos contra injusticias y alzar la voz cuando matan periodistas: rector UAM-A


Azcapotzalco, Ciudad de México
Durante la presentación de 9 exposiciones que anteceden el Librofest Metropolitano 2017, que se inaugurará el próximo lunes 22 de mayo, el Rector de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco, doctor Romualdo López Zárate destacó la importancia de la lectura, la imaginación y el conocimiento, para revelarse contra injusticias y alzar la voz cuando estas ocurren.

"La lectura nos ayuda a comprender el mundo, defender valores, revelarnos contra las injusticias, levantar la voz cuando asesinan a nuestros periodistas, a enojarnos cuando desaparecen a nuestras mujeres", expresó el representante de la UAM destacando la importancia que tienen las instituciones de educación superior para fortalecer los valores y la ética de la sociedad.

A su vez, Sául Jerónimo Romero, organizador del Librofest Metropolitano, subrayó que la lectura puede ser un buen detonante para generar conocimiento y resolver problemas al despertar la imaginación e incentivar la creación, y en este sentido, consideró que con las exposiciones inauguradas en la Unidad Azcapotzalco se abren nuevas puertas a la creación y a la imaginación.

Al anunciar las dos exposiciones generadas por la Secretaría de Cultura Federal, que se exhiben en la biblioteca general de esa unidad académica, Saúl Romero apuntó que tanto la exhibición de carteles de Ilustradores de "Literatura Infantil y Juvenil", como la exposición del concurso "Invitemos a Leer", son extraordinarios ejemplos de cómo la imaginación puede transformarse en talento para promover actividades tan importantes como la lectura.

Posteriormente procedieron a inaugurar la exposición de cartografía e información que presentó el INEGI, con la presencia de Miriam Ortiz, responsable de atención a medios, quien destacó la importancia de que las nuevas investigaciones puedan acceder a información actualizada, verídica y sin sesgos, para brindar herramientas a los tomadores de decisiones.

Acompañados también por la presencia de tres luchadores que fungirán como promotores de lectura, el rector López Zarate destacó que la participación de estos embajadores de la cultura mexicana son de suma de importancia, dado que logran conectar con el público infantil y juvenil, y es en estos años, cuando se construye el gusto por los libros y también cuando se sientan las bases para construir un país mejor.

Como parte de este pre-festejo literario de la UAM Azcapotzalco se inauguraron 6 exposiciones más con temas para toda clase de públicos, desde la exposición de lucha libre: "Crea tu personaje", resultado del taller con el mismo nombre, hasta la exposición de fotoperiodismo "2007-2017, Los Años de la Guerra" donde se exhibe el trabajo de 10 fotoperiodistas de distintas regiones del país, quienes documentan la guerra contra el narcotráfico.

Entre las exposiciones que estarán a disposición del público hasta el próximo 27 de mayo, se encuentran también las exhibiciones de "Arte Japonés en México", donde se presentan algunas técnicas de las antiguas tradiciones niponas que durante la siguiente semana se complementarán con talleres de encuadernación, arte floral, papiroflexia y obras con tela.

Así también, están en exhibición los resultados de los talleres de maquetas que imparte la UAM y que este año se dedicaron a la tradicional Ciudad de Puebla de los Ángeles; y el taller patrocinado por la Fundación Diego Rivera, donde 25 escolares de nivel primaria utilizaron la técnica de cartonería para reconstruir la imagen de animales en peligro de extinción.


Finalmente, para los amantes del diseño también estará en exhibición la muestra "Arquitectura en el mundo", donde concentran edificaciones de diversas partes del planeta para documentar las nuevas técnicas y opciones en la construcción de edificios.

Columna


Algo más que palabras

Trabajar por la justicia es abrazar la verdad
               
El entorno no puede ser más desolador. La circunstancia de que muchos hechos delictivos, contrarios a la propia naturaleza humana, queden impunes, es un síntoma preocupante del grave deterioro moral que padecemos. En ocasiones, la opresión de los buenos ciudadanos es tan cruel, y el nivel de violencia contra los que reclaman verdad y justicia es tan horrendo, que nos quedamos sin palabras. Sea como fuere, no podemos permanecer bajo la indiferencia, hemos de ser solidarios, actuando en común con valentía, sobre todo en entornos peligrosos. Es hora de invertir mucho más en sosiego, salvando vidas, protegiendo a los niños en los conflictos armados, facilitando el diálogo entre diferentes etnias en aras de su reconciliación, asegurándonos de que Naciones Unidas llega a donde nadie más puede ir y efectuando patrullas. Por consiguiente, la gratitud debe acompañarnos de por vida, y en el Día Internacional del Personal de Paz de la ONU (29 de mayo), quizás tengamos que hacer memoria y recapacitar, sobre aquellas gentes que han sacrificado su propia existencia, por poner armonía donde crece el odio y la venganza, promoviendo los derechos humanos y el estado de derecho. Ojalá, como ellos, trabajemos por la justicia, o lo que es lo mismo, abracemos la verdad.

En consecuencia, ahora más que nunca es vital que continuemos vigilantes y hagamos justicia en un mundo tan corrupto como desigual, a la vez que mejoremos la financiación, la capacitación y el equipo, puesto que las necesidades crecen mucho más rápidamente que los recursos. Los Estados, desde luego, deben prestar mucha más atención y estar más vigilantes para que no existan espacios impunes ante tantos abusos, explotaciones y merma de la dignidad de la persona. Bajo esta situación tan salvaje, hay que ser compasivo, y realizar gestos de unión y unidad, sobre todo con los que se hallan en un estado de sometimiento. Las derrotas llegan cuando la movilización adquiere una dimensión comparable al fenómeno ilícito, y el acusado de cometer algún delito en particular, recibe una condena por transgredir la ley. Evidentemente, la honestidad no puede tener diversas mediciones, cuando menos para que la arbitrariedad deje de estar asociada a gentes de poder o de gran patrimonio. Sin duda, entre todos deberíamos encontrar mecanismos suficientes que garantizasen equidad para las víctimas de tantos atropellos mundanos, pues para que tengamos quietud, mal que nos pese, lo prioritario es luchar por la rectitud.

Muchas veces lo he escrito, es la hora de la acción reconciliadora, pero sin obviar la rendición de cuentas, ya no sólo como una cuestión legal, sino que también cumple con el propósito de reivindicar a los mártires y de transformar a la sociedad hacia otro espíritu más respetuoso con la propia vida. En este sentido, no podemos poner en duda, la historia de las actividades de la ONU para el mantenimiento de un orden más ecuánime, la heroicidad de su personal, siempre dispuesto al auxilio de la gente, a veces en algunos de los conflictos más destructivos del mundo, afianzando las alianzas y la cooperación entre todos. Al recordar a estos héroes de la concordia como referentes para el cambio, como fuerza para el futuro, se me ocurre pensar en ese grupo de expertos de Naciones Unidas que condenó recientemente el brutal asesinato de Miriam Rodríguez Martínez, una madre que impulsó la creación del Colectivo de Personas Desaparecidas en Tamaulipas, luego de que su propia hija desapareciera en marzo de 2014. Desgraciadamente, podría citar muchos más casos, puesto que el mundo cosecha una multitud de escenarios tan inhumanos como bochornosos. Por eso, si la justicia existe, nadie puede ser excluido. Luego, ya veremos si hay que ponerle un poco de clemencia, acorde con el arrepentimiento.

Bajo este contexto de inseguridades, quienes tienen una responsabilidad tan grande como la de aplicar la ley, con la cautela necesaria en la aplicación de la pena, y hacerla cumplir, desde el instante que el no hacerlo pone en peligro vidas humanas. De ahí, la necesidad de hacer justicia, de atender los derechos de los torturados, a los que es cada día más complicado asistir, ya que también los ataques contra trabajadores de la salud y centros hospitalarios continúan produciéndose a un ritmo verdaderamente alarmante. Al final, cuando todo es permisivo, es difícil concertar nada, pues todo termina por hundirse en el abismo. Únicamente, a través del cumplimiento de las obligaciones, que se derivan del deber general del Estado de respetar y hacer respetar los derechos humanos, se puede asegurar un ambiente armónico. De lo contrario, estaremos incitando a la venganza, guardando y resguardando las heridas abiertas. Sus nefastas consecuencias, del ojo por ojo y diente por diente, ya las conocemos.

Indudablemente, somos gente que hemos de vivir en comunidad, organizados, con normas de convivencia, cuya libre violación requiere siempre una respuesta contundente y adecuada a lo llevado a término. A propósito, el escritor británico William Somerset Maugham (1874-1965), solía decir, que" en su lucha contra el individuo, la sociedad tiene tres armas: ley, opinión pública y conciencia". En efecto, si la ley es una necesidad, la opinión pública ha de sentirse libre también, y en relación a ello, el plan de acción de las Naciones Unidas sobre la seguridad de los periodistas y la cuestión de impunidad, es tajante: "Cada periodista asesinado o neutralizado por el terror es un observador menos de la condición humana, cada ataque deforma la realidad al crear un clima de miedo y autocensura". Lo mismo sucede con la conciencia, una vez adoctrinados, perdemos el mejor libro de moral que cada cual llevamos consigo interiormente.

Confinada la ecuanimidad de nuestro horizonte, fenece también todo sentido natural y la misma libertad del ser humano, que está unida al raciocinio y vive por ella. Ahora bien, si en verdad queremos sustentar y sostener el compromiso de luchar por alcanzar la meta establecida en la Carta de las Naciones Unidas: "preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra", tenemos que activar la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno lo que es suyo, ya sea para alcanzar la justicia social, ya sea para pertenecer a una sociedad verdaderamente humanizada y humanista. Recuperar la conexión de la justicia con la verdad es hoy aún más preciso, justamente por la crisis de autenticidad en que nos hallamos. La falsedad se ha convertido en un diario de vida. Cualquier persona que ame la certeza y el orden, trabaja por la justicia, pero desde un ángulo humilde, nunca endiosado, pues lo importante es la plática con todos y la mano tendida y extendida siempre.

Triste época la nuestra en la que muy pocas personas hablan de verdad. Hay armas para todas partes y nadie se siente seguro. En lugar de estar trabajando por la justicia, las sociedades se sumergen en las mayores injusticias, aumentando el caos. No podemos ignorar estos desórdenes y estos calvarios de muchos. ¡Es hora de decir basta! Es la ocasión de desarrollar una verdadera cultura de estado de derecho, pero también es la oportunidad de que la verdad en verdad nos cohabite, y aquí no puede haber matices, sino vamos a seguir siendo engañados por lo aparente, y nunca las apariencias fueron buenas consejeras.  A lo mejor tenemos que ser más humanos antes de ser justos. O practicar más entre nosotros el vínculo de la amistad. ¿Quién lo sabe? La última palabra siempre se la dejo para el lector.


Víctor Corcoba Herrero/ Escritor