viernes, 28 de agosto de 2020

Cada vez más cerca de los 1.8 millones de árboles y plantas en Toluca

  • Al día de hoy suman más de 400 mil ejemplares establecidos en la capital
  • El vivero actualmente tiene una producción de 90 mil pinos; estiman autoridades producir entre 300 y 400 mil plantas al año

 


Toluca, Estado de México.- En el Parque Alameda 2000 el alcalde de Toluca, Juan Rodolfo Sánchez Gómez, reconoció la participación de la Policía Municipal en el Programa de Reforestación 2020, pues con apoyo de cadetes y policías al día de hoy suman más de 400 mil plantas y árboles establecidos en el territorio municipal, con lo que se está más cerca de la meta del presente año.

 

El primer edil entregó y recorrió el vivero tecnificado que la administración municipal adquirió con recursos propios, cuyo objetivo es producir de 300 a 400 mil plantas al año, mismas que serán utilizadas en las campañas de reforestación.

 

En su visita aprovechó para agradecer la colaboración de las diversas áreas de la administración municipal, incluida la de cadetes y policías, cuya participación ha sido definitiva para estar más cerca de la meta para este año, que sumando a lo plantado durante el 2019 en conjunto con la población toluqueña permitirá llegar a los 1.8 millones de árboles y plantas en todo el territorio de la capital.

 

Cabe mencionar que derivado del convenio firmado con la Comisión Nacional Forestal para la aportación de 360 kilogramos de semilla, Toluca se convertirá en el primer municipio en presentar las condiciones para el desarrollo y producción de planta forestal y urbana, a través de un invernadero tecnificado.

 

De acuerdo con la Dirección General de Medio Ambiente, el cuidado y preservación de la biodiversidad es una de las prioridades del gobierno municipal de Toluca, razón por la que se adquirió infraestructura tecnificada que permitirá optimizar una mejor calidad de la planta, que desarrolla en el vivero ubicado en el Parque Alameda 2000.

 

Actualmente, se tiene en producción 90 mil pinos, que en su momento se sumarán a los 500 mil ejemplares que están siendo plantados como parte del Programa de Reforestación 2020.

 

Se estima producir de 300 a 400 mil árboles en una superficie de tres mil metros cuadrados, que cuenta con sistema de riego automatizado y permite controlar las condiciones de humedad y temperatura, lo que garantiza una producción de planta de calidad y una alta supervivencia durante todo el año.

 

A partir de hoy la capital no dependerá de instituciones estatales o federales para la adquisición de planta, pues con este vivero producirá los volúmenes necesarios para las campañas de reforestación.

Inauguran el Centro de Servicios Integrales CESI Tulancingo de la Procuraduría General de Justicia del estado de Hidalgo.


En representación del Gobernador Omar Fayad, el titular de la Secretaría Ejecutiva de la Política Pública Estatal, José Luis Romo Cruz, inauguró el Centro de Servicios Integrales CESI Tulancingo de la Procuraduría General de Justicia del estado de Hidalgo.

 

José Luis Romo Cruz destacó la importancia de impulsar la Agencia de Investigación criminal estatal desde la Procuraduría General de Justicia del estado de Hidalgo para dar mejores resultados en materia de procuración de justicia y contribuir a las acciones para reducir índices delictivos en favor de la población.

 

El titular de la Procuraduría General de Justicia del estado de Hidalgo, Raúl Arroyo, expuso que la dependencia ha tenido una buena coordinación de trabajo con la Secretaría Ejecutiva de la Política Pública Estatal y la Secretaría de Obras Públicas en la construcción del #CESITulancingo.

 

El Gobernador Omar Fayad tiene el compromiso de gobernar a través de mejorar los servicios de procuración, por ello, el titular de la Procuraduría General de Justicia del estado de Hidalgo, Raúl Arroyo, pidió a las organizaciones de abogados su apoyo para que esto mejore ya que es en beneficio de la población.

 

Durante el evento el procurador, entregó al secretario José Luis Romo Cruz, el acuerdo por el que se emite el Reglamento de Seguridad, Control de Acceso y Protección Civil para los Centros de Servicios Integrales de la Procuraduría General de Justicia del estado de Hidalgo.

Algo más que palabras

Asegurar la vida

“Lo importante es la convicción de rectificar, de hacer equipo, de trabajar unidos para superar las divisiones”

 

Cada día es más complicado asegurar la vida, ya no digamos un futuro común, en un planeta que no acierta a despojarse de sus miserias irresponsables y a despejar horizontes claros. De ahí, lo importante que es alzar la voz en contra de este diluviar mundano, verdaderamente catastrofista por su alcance global, que nos deshumaniza y pervierte como jamás. Los actuales sistemas educativos, de salud o productivos, hace tiempo que son ineficaces. Lo sabemos. Además, todos de algún modo, nos hemos visto involucrados en estas injustas realidades. Sin embargo, nos faltan actuaciones concretas, compromisos leales y sensatez en la continuidad del trabajo por alcanzar otras atmósferas más armónicas, que nos cercioren, cuando menos de tranquilidad, en un mundo excesivamente oprimido por todo tipo de armas. Los Estados, desde luego, no se pueden desentender de estos escenarios de desastre, ni tampoco desatender a su ciudadanía. Tiene que haber una previsión gubernativa, en todo caso y siempre, sobre lo que puede hacer una sociedad ante una situación de desastre.

 

Indudablemente, los naufragios no son para hacer dividendos, han de servir para repensar sobre el acontecer de tantas esclavitudes y explotaciones; pues, para asegurar la vida, lo prioritario es velar por la seguridad de las personas, y también, por la sostenibilidad de las empresas y los puestos de trabajo. En consecuencia, hay una gran responsabilidad social, también de los gobiernos, de asumir cada cual sus funciones, para poder recuperar y llevar a su plenitud, aquellos derechos pisoteados y deberes olvidados. No se puede asegurar nada, si empieza por fallar esa natural comunión de amor, el desprendimiento en la familia; o esa conciliación con la naturaleza de la que formamos parte, también la omitimos, convirtiéndonos en meras máquinas sin corazón alguno. Ahora bien, jamás hay que perder el anhelo de cambio, lo importante es la convicción de rectificar, de hacer equipo, de trabajar unidos para superar las divisiones.

 

Por eso, es significativo sembrar abecedarios de esperanza, en la confianza de que las dificultades puedan convertirse en fuertes promotoras de savia y de supervivencia en abundancia, transformando los dolores en alegrías y las duras noches en días. Cuidar  de la fragilidad de las gentes y de los pueblos significa proteger la vida y dar luz, simboliza hacerse cargo del presente en su situación más desdichada, y ser hábil para dotarlo de decencia, lo que requiere que pueda obrar según su libre elección vivencial. Por desgracia, el decoro de toda vida no se ha mundializado. Santa Teresa de Jesús, aposto por “vivir la vida de tal suerte que viva quede en la muerte”; quizás, porque justo en ese instante de morir, uno realmente comienza a estar, a hallarse tiernamente y a coexistir eternamente.

 

En ese asegurar la existencia, nos va todo, la dignidad es una palabra clave que tenemos que poner más en práctica los humanos, porque significa avanzar en el reconocimiento de derechos inalienables, de los que ningún ser humano puede ser privado; y, menos aún, en beneficio de negocios de compraventa. Sin duda, es fundamental activar una cultura de obligaciones y de derechos, que nos aleje de esa fuente de abandonos, de pérdida de vínculos, en beneficio de multitud de conflictos y violencias. Precisamente, una de las enfermedades que veo hoy más extendidas por el mundo, tal vez sea esa soledad impuesta, envejecida por el dolor y la ansiedad de morir en vida, ausente de este mundo insensible, que no sabe ni reencontrarse consigo mismo. A este respecto, no podemos olvidar aquí las numerosas injusticias que sufren cotidianamente esas gentes a las que se les impide su realización mediante un trabajo decente. La vida es demasiado bella para que nos la echemos abajo unos a otros. Quizás para vivir en  la decencia sea muy necesario haber aprendido a reconciliarse.

 

Aproximarse a esa diversidad de culturas y avenirse a un entendimiento, construido sobre los principios de solidaridad, de modo que prevalezca la ayuda mutua y el respeto recíproco, nos hará que desaparezcan de la faz de la tierra todos los egoísmos reinantes, que deben resolverse en diálogo sincero, reconduciéndonos a un orbe desprendido del miedo al terror. Sin ese espíritu solidario, consagrado en vivir y en dejar vivir, difícilmente vamos a poder llevar a cabo la misión de dar aliento, convirtiéndonos en un diabólico ahogo, por mucha tecnología digital que pongamos en práctica. Hace falta sentir los latidos que llevamos dentro, compartirlos y brindarlos con esa mirada del alma que solo es posible verla a corta distancia, pues aunque de manera muy desigual, nuestro orbe está interconectado y los dispositivos informáticos, pueden ser tan beneficiosos para el desarrollo como perniciosos para los derechos humanos. En todo caso, siempre nos quedará ese calor de un hogar familiar, capaz de acompañarnos y sostenernos, en este peregrinaje de sueños. Confiemos que con final feliz.

Víctor CORCOBA HERRERO / Escritor