viernes, 9 de abril de 2021
miércoles, 31 de marzo de 2021
Transformación y progreso por encima de las adversidades: AMLO
México se transforma y progresa
con justicia y paz social a pesar de las calamidades, afirmó el presidente
Andrés Manuel López Obrador durante su mensaje a la nación con motivo de los
primeros 100 días del Tercer Año de Gobierno.
En el Fondo Histórico Ortiz Mena de Palacio Nacional, el mandatario aseguró que la fórmula de gobernar con honradez y acabar con la corrupción funciona aun en la crisis sanitaria por COVID-19 y los remanentes de la herencia del periodo neoliberal.
“Poco a poco vamos construyendo
una nueva normalidad. En estos últimos tiempos han bajado los contagios, las
hospitalizaciones y los fallecimientos y, precisamente ahora, estamos contando
con más dosis de vacunas”, apuntó.
En lo económico y en lo social, dijo, “también vamos saliendo de la crisis; la actividad productiva y comercial empieza a reponerse sin que hayamos recurrido al endeudamiento, sin aumentar impuestos y sin gasolinazos, solo con los ahorros por el combate a la corrupción, con eficiencia administrativa, con trabajo y con austeridad republicana”.
Resaltó que para este año el
pronóstico de crecimiento ha aumentado y consideró que será de hasta 5 por
ciento.
A mediados de este año, la
economía mexicana habrá recuperado los niveles previos a la pandemia, consideró
el jefe del Ejecutivo.
Acotó que los sectores más
afectados como el turismo, el comercio, los restaurantes y otros servicios
podrían recuperarse tras los efectos de los cierres efectuados en meses
anteriores para el control epidémico.
El mandatario resaltó que del
millón 117 mil 584 empleos formales perdidos se han recuperado 538 mil 013.
En 2020 el envío de remesas
alcanzó los 40 mil 600 millones de dólares, lo que significó una cifra récord.
Se estima que en el primer trimestre del año aumentó en 13 por ciento con
relación al mismo periodo del año pasado.
Agregó que fue acertada la
decisión de destinar más presupuesto para el bienestar de abajo hacia arriba.
Esto contribuyó a evitar una crisis de consumo.
“Para ilustrar esta afirmación,
baste con el dato de que las tiendas de autoservicio han aumentado sus ventas
de marzo de 2020 a la fecha; es decir, durante todo el año de pandemia, en 6
por ciento. En fin, la gente no ha dejado de contar con ingresos para alimentos
y bienes básicos, no tenemos crisis de bienestar social y no hay saqueos ni un
repunte delictivo por hambre, desesperación o desamparo”, remarcó.
Acompañado de la doctora Beatriz Gutiérrez Müller, de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo e integrantes del Gabinete Legal y Ampliado, el presidente concluyó que “todavía hay mucha pobreza y nos falta alcanzar el objetivo de vivir en una sociedad mejor, más fraterna con más igualdad, justicia, democracia y libertades; libre de las rémoras del clasismo, la discriminación y el racismo, pero hacia allá vamos, en busca de esa maravillosa utopía, de ese fecundo y bello ideal de ser felices por estar bien con nosotros mismos, con nuestra consciencia y con el prójimo”.
La esperanza llega al municipio de Valle de Chalco
Sigue estos 3 sencillos pasos
para vacunarte contra el covid-19 en Valle de Chalco
1. Regístrate en
https://mivacuna.salud.gob.mx/
2. Imprime el formato que deberás
presentar para recibir la vacuna, y llénalo con tus datos personales.
Descárgalo aquí: https://valledechalco.gob.mx/…/Vacunacion.Valle_.De_.Chalco…
3. Acude en el día y horario
asignado, de acuerdo a la primera letra de tu apellido, con copia de tu CURP,
identificación oficial (IFE/INE), credencial del INAPAM, folio de vacunación, y
el formato pre-llenado con tus datos personales.
Recuerda:
Sólo podrán vacunarse las
personas de 60 años y más.
Las personas a vacunarse deberán
acudir sin acompañantes, salvo que requieran ayuda, sólo se permitirá la
presencia de un familiar.
Acude con cubrebocas, y sigue las
indicaciones del personal de salud para agilizar tu atención.
Algo más que palabras
Emociones a cultivar
“Ojalá, en este tiempo de Semana Santa, aprendamos a sentir
con el lenguaje purificador del verso, y a concebirnos más espíritu versátil
que espina de pedestal”.
Cada cual tiene las vivencias de sus vibraciones. En estos
días hay una atmósfera espiritual, rebosante de emociones contemplativas sobre
la cruz de Cristo, distintivo de esperanza para todos los que acogen con fe
esta mística en su vida, pero también para aquellos que la rechazan; puesto que
la vida ahí está, entre nosotros, y no podemos repeler la sensación entre la
luz y las tinieblas, entre la vida y la muerte. Desde luego, son estas
realidades sobrenaturales, las que nos hacen repensar sobre nuestros andares;
máxime en un momento como el actual, que se vive una vida inusual, para evitar
el contagio del COVID-19.
Frente a ese mundo generoso que se expone al peligro para
curar esta pandemia o para garantizar los servicios esenciales a la sociedad,
está ese otro orbe que vive en soledad, con su propio calvario, recluido en su
pensamiento, muchos de ellos desconsolados, con apuros económicos, inquietos
por el trabajo y el futuro. Sin duda, es un momento complejo para todos; pero
hermanados, por muy aislados que estemos, nos sentiremos mejor. Con la
creatividad del auténtico amor, todo se hace más llevadero e ilusionante,
abriéndose nuevas ventanas a la unidad de la familia humana. Será clemente concederle,
a esta mística energía que nos fraterniza, el entusiasmo de niño con la práctica de la vacilación; y, a las entretelas, el abecedario de la
tolerancia para avanzar.
Es público y notorio, que lo importante es la fortaleza de
nuestro interior, con firmes convicciones y seguro anhelo, manteniendo
relaciones respetuosas entre sí. Ciertamente, por muy variadas que sean las
situaciones, todos nos merecemos una escucha atenta y una mano tendida en
cualquier momento existencial. Precisamente, los creyentes saben que Jesús sube
a la cruz para acompañar nuestro dolor. Son muchas nuestras flaquezas, pero
siempre surge esa vía emocional que nos restaura para cambiar el rumbo y hacer
las paces. Por desgracia, hemos invertido demasiado tiempo en contiendas inútiles,
en sembrar odio por doquier y es el momento de actuar desde el sentimiento y
con coraje.
Quizás, para empezar, tengamos que convencernos de que nadie
puede valerse por sí mismo, hasta el mismo planeta requiere de la voluntad de
todos, pues cuidar a la naturaleza, que conforma ese hogar común, es también
cuidar a las personas. Nos conviene, por tanto, salir cuanto antes de esta
cultura hipócrita. No es humano proseguir lavándose las manos ante las
injusticias y no acoger a los rechazados. Somos seres necios y olvidadizos.
Sabemos que cada contienda entre semejantes, es una efectiva destrucción de
nuestro espíritu racional. Rectifiquemos entonces. No cortemos las alas del
deseo y del afecto más níveo. Ya está bien de dejarnos dominar por los dominadores.
Será bueno que, al fin, nos descubriéramos queridos.
Seguramente tendríamos otros caminos con menos vicios. Tampoco nos oiríamos tan
vacíos. Sin duda, caminamos demasiado desmembrados. Urgen otras rebeldías más
éticas. Hay muchos abandonos y pocas hospitalidades entre análogos. La
deshumanización es otro de los tormentos. La falta de ternura nos impide vivir
en armonía y con iguales posibilidades. Sacudamos estos espíritus malignos con
la constante renovación de nuestros pasos. Ojalá, en este tiempo de Semana
Santa, aprendamos a sentir con el lenguaje purificador del verso, y a
concebirnos más espíritu versátil que espina de pedestal; inspirándonos en esta
revelación luminosa del marchar gozoso, con el punto culminante de la
revelación de la entrega de Dios hacia toda criatura viviente.
Sólo el buen hacer del corazón nos muestra la auténtica
orientación. Hemos de reencontrarnos, pues, con esa dimensión más profunda del
alma. Seguramente, así, comprenderemos la poética de nuestros fondos
interiores, muy distantes de nuestras formas exteriores. En consecuencia,
dejemos que nuestra conciencia nos interrogue y también nos responda a como
corresponde, con la quietud de observarse amado, formando parte de ese poema
interminable que requiere de los latidos conjuntos de toda esencia. Al fin y al
cabo, son estas pequeñas emociones reparadoras las que nos engrandecen por
dentro, traduciéndose en obras concretas.
Víctor CORCOBA HERRERO / Escritor



