sábado, 6 de febrero de 2010

FELIPE CALDERON, PRESIDENTE DE MÉXICO Y EL GOBERNADOR DEL EDOMÉX, PEÑA NIETO SUPERVISAN AYUDA A LOS DAMNIFICADOS POR LAS LLUVIAS EN VALLE DE CHALCO.

El presidente señaló que el túnel del Río de la Compañía , que estará terminado este año, evitará futuras inundaciones en la zona.
El gobernador afirmó que los tres órdenes de gobierno trabajan conjuntamente para ayudar a los damnificados.


El gobernador Enrique Peña Nieto, junto con el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, coincidieron en que se hará una evaluación de los daños y un censo de familias afectadas por la inundación del Río de la Compañía.


Valle de Chalco Solidaridad, México.- “Tenemos la voluntad y el compromiso de hacer un trabajo conjunto entre los gobiernos federal, estatal y municipal, para dar respuestas a las familias afectadas por el desbordamiento del Canal de La Compañía”, aseveró el gobernador Enrique Peña Nieto, durante un recorrido con el presidente Felipe Calderón Hinojosa por la zona afectada, en donde resultaron dañadas cerca de 2 mil viviendas.
Durante la visita al lugar de la emergencia, el mandatario mexiquense dijo a vecinos que resultaron damnificados que los gobiernos federal y estatal trabajarán en la corrección de la falla que provocó el daño en el canal y originó inundaciones en las colonias Avandaro, El triunfo y San Isidro; bombearán el agua de calles y casas afectadas y se definirá un plan de acción que permita proveer de apoyos directos a las familias.



El gobernador Enrique Peña Nieto y el presidente Felipe Calderón Hinojosa, al realizar un recorrido en la zona del Río de la Compañía, dijeron a los vecinos que hay la voluntad y compromiso de hacer un trabajo conjunto entre los tres niveles de gobierno para dar respuesta a todas las familias que fueron afectadas.


Al hablar de la forma en que se entregarán los apoyos a cada familia afectada por el siniestro, coincidió con el presidente Calderón en que no se trata de politizar, ni de buscar interlocutores, ni intermediarismo entre quienes aportan los recursos y quienes los reciban; las entregas se harán –dijo- luego de levantar un censo para que los directamente afectados sean los beneficiados.
Previamente a la visita del primer mandatario a Valle de Chalco, el gobernador Enrique Peña Nieto y el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, realizaron un sobrevuelo por las zonas afectadas en este municipio y en Nezahualcóyotl.
El gobernador Peña Nieto señaló que su gobierno ha solicitado que este municipio sea declarado zona de desastre lo que permitirá que recursos del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) se destinen a reparar la infraestructura dañada.
Durante la visita a la zona afectada, el presidente de la Republica y el gobernador del Estado de México, recibieron una explicación por parte de José Luis Luege Tamarco, director general de la Comisión Nacional del Agua, sobre los procesos que se realizarán en el boquete del canal.
El presidente y el gobernador, al hablar con los vecinos, coincidieron en que una solución de fondo para este problema es el túnel del Río de la Compañía , que ya se construye, y entrará en operación este año.
Ambos funcionarios enfatizaron que luego de los trabajos para controlar la fuga de las aguas residuales, se pondrá en práctica un programa de empleo temporal, así como pequeños apoyos que permitan a los damnificados reponer algunas de sus propiedades, sin embargo, no descartaron instrumentar un programa de reubicación de algunos vecinos que tienen sus casas cerca del canal.
El presidente Calderón se refirió también a la construcción del túnel emisor oriente cuyo costo será de entre 14 y 15 mil millones de pesos, y que quedará concluido en dos años, lo que permitirá evacuar las aguas residuales del Valle de México con mayor seguridad.
Para apoyar a la ciudadanía, trabajan en las colonias afectadas elementos del Ejército Mexicano, de la Secretaría de Marina, de la Policía Federal Preventiva y de Protección Civil, así como de la ASE y de la Comisión del Agua del Estado de México.

Responsabilidad constitucional

Francisco Velasco Zapata

No hay duda acerca del papel que la constitución le asigna al Estado mexicano de ostentar, asumir, representar la rectoría del desarrollo nacional. Tampoco hay duda de que el actor fundamental en dicha tarea es el titular del poder ejecutivo. Mucho más que sus pares de los otros dos poderes, aunque en el fondo, los tres sean corresponsables de resguardar todas las actividades tendientes al fortalecimiento de la soberanía nacional, el crecimiento y desarrollo económico, así como todo aquello que esté en pro de la democracia.

Todos los actores mencionados o no, tienen una responsabilidad constitucional, política, ética y moral que cumplir en el desarrollo de sus actividades; sin embargo, es inconcebible que los representantes del poder ejecutivo jueguen a imitar al avestruz en materia económica, escondiendo la cara, pero dejando al aire el cuerpo del delito, su encogimiento, sobre todo en lo relativo a su responsabilidad de fomentar el crecimiento económico, el empleo, la distribución del ingreso y la riqueza de la nación.

El régimen actual ha abandonado su responsabilidad de planear, conducir, coordinar y orientar la actividad económica nacional so pretexto de un alineamiento, una visión, que en términos económicos apunta a un mundo “globalizado” que aspira a regirse por las leyes del mercado, la auto regulación, la mano de Adam Smith. Pero el mercado en nuestro país es evidentemente insuficiente para generar los empleos necesarios que den ocupación y sustento a los millones de compatriotas que no teniendo el perfil de las vacantes laborales -cuando las hay-, también requiere de recursos para dar satisfacción a sus necesidades primarias de alimento, vivienda, salud, educación y vestido, entre otras más. Esa visión ortodoxa de mercado -mal comprendida por nuestros ignaros gobernantes- no quiere aceptar que el mercado actual está debilitado y en vías de deterioro creciente en virtud del manejo irresponsable y corrupto de las finanzas públicas y el patrimonio nacional. Es una visión que se niega a ejercer las funciones de gobierno con transparencia y auténtica rendición de cuentas, pero que tarde o temprano está condenada a desaparecer.

La realidad rebasa a la imaginación: a la fecha son millones de empleos que se han perdido en tan sólo tres años de la administración federal actual, lo cual, viene aunado al cierre y quiebra de miles de empresas grandes, medianas y pequeñas sin que el gobierno se despeine o apure por la situación que eso genera. Lo único que ha hecho es recurrir a la opinión de que la crisis vino de fuera, aunque sin asumir que, hoy por hoy está adentro, aquí, en México, por lo cual debería asumir a plenitud su responsabilidad política, histórica y dejar de echarle la culpa a otros de sus fracasos o, peor, echando a caminar cortinas de humo como la del decálogo de su “nonata” reforma política.

Es cierto que en el desarrollo económico de la nación deben concurrir con responsabilidad social el gobierno -en sus tres niveles-, los trabajadores y el capital privado -nacional o extranjero- pero no deberíamos pasar desapercibido que el principal actor en nuestro país, de todos los mencionados, sigue siendo el gobierno -el poder ejecutivo- porque es bajo cualquier circunstancia el responsable del manejo de la administración pública que en términos reales concentra la mayor parte del poder del estado mexicano en la medida que distribuye todo tipo de asuntos y resoluciones del orden administrativo a cargo de las Secretarías de Estado, además de definir las bases generales de su operación. Como se dice por ahí: “primero comer que ser cristiano”. ¿Y usted, cómo la ve? Politólogo.