miércoles, 14 de marzo de 2012

Columna


Reflexiones
Por: Francisco Alfaro

TOLERANCIA CERO.
Hace algún tiempo se observó la presencia de un norteamericano en el Distrito Federal, que en las calles de Nueva York declaro la tolerancia cero, el objetivo era saber como fue posible que esto se llevara a cabo, su respuesta es no permitir una sola falta, desde el no tirar basura en las calles, pasarse las calles en las esquinas, no grafitear las paredes sin autorización, etc, dichas normas estaban encaminadas para impedir transgresiones de los habitantes y también de las autoridades, los policías capacitados  bien pagados, protegidos legalmente y garantizándoles seguridad a sus familias en caso de caer en el cumplimiento de su deber, todo esto planeado de tal manera para disminuir la delincuencia y garantizar la seguridad a la población.
En México no es posible la tolerancia cero, el motivo es, por que existen muchos intereses ligados no a la población, sino a los intereses de los políticos , como ejemplo vemos que en el Estado de México así como en la capital se observa el incremento de la delincuencia, del ambulantaje y que exigen sean respetados sus derechos a sobrevivir de esta actividad, así como la comercialización de productos llamados piratas expuestos hasta a un lado del Palacio Nacional, dando por entendido que son permitidos por lo tanto legales, se habla mucho de las pérdidas millonarias, si, pero estas perdidas son para las grandes compañías, no para el público consumidor. Este país ha visto como algunas fechorías se convierten en legales al permitir o tolerar dichas acciones por parte de las presuntas autoridades.
Las manifestaciones que desquician la ciudad y que en muchas ocasiones afecta a todos los habitantes del Valle de México, son toleradas de acuerdo al derecho de manifestación, pero no toma en cuenta las toneladas de contaminantes que estos hechos generan al hacer el tráfico lento y pesado. Se mantiene la protección a estos grupos por ser estos votantes cautivos que benefician a los partidos políticos, así que se mantiene la corrupción desde las altas esferas de la política,  y su respuesta es; que no saben, ni tienen la manera de dar trabajo formal a tantas personas, pero si se les cobra derecho de piso y con esto les crean derechos por sus aportaciones. Legalizar lo ilegal o darle la vuelta a dichos problemas ha hecho cómplices a líderes y autoridades, donde la necesidad por parte de la población e intereses políticos han fomentado y acrecentado los problemas del país, y sobre todo demuestra la incapacidad del Estado de fomentar un comercio sano y los empleos para dejar de ser un país consumidor de productos de baja calidad y sobre todo hechos en otros países. Sin planeación y sin visión de futuro ningún tipo de gobierno puede funcionar. ¿Seguiremos tolerando todo esto?.

CÁRCELES CONTRA REINSERCIÓN.
En México los delincuentes son parásitos que la población tiene que mantener, hoy no estoy hablando de los políticos mexicanos, sino de aquellos otros que han atentado contra la sociedad y hoy están purgando alguna condena, las cárceles hoy ,solo son lugares de paso y de privilegios para quienes pueden pagar su estancia, sobrepoblados, controlados por los propios delincuentes, con el paso libre de alimentos y objetos de comercio al interior, no se observa el control de las presuntas autoridades.
Se han sacado de estos lugares de reclusión desde armas hasta droga, pasando por frigobares, hornos, cartuchos, botellas de licor, etc., como entrarían ahí sin la complicidad de quienes los cuidan, hay cosas que se podrían pasar por partes, pero no un cañón de un arma, cartuchos y celulares, de esta manera el delincuente vigila al delincuente. Habrá la manera de que los próximos delin..legisladores, pudieran realizar su labor, haciendo que la cárcel se convierta en centro de readaptación, exigiendo obligatorio el trabajo al interior de estos centros y que nadie escape de dicha labor. Inhumano es seguir manteniendo estos centros por parte de la población, también se debe de exigir que no reciban más alimentos de los que reciben en el interior, o los legisladores tienen miedo de caer en estos centros y sean tratados como merecen.
Recordemos que tampoco puede haber justicia si se sigue estigmatizando a quien ha estado en la cárcel y salido habiendo cumplido su condena, se pide carta de antecedentes no penales, ¿que no todo mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario?. En un sistema de “justicia” como el de éste país, se tiene que tener como medida la cárcel precautoria y el arraigo, pues las presuntas autoridades aún están reuniendo pruebas.
Para alcanzar la democracia es necesario entender y hacer que la ley sea cumplida, acatada y respetada por todos, gobernados y gobernantes. No es de extrañar que el índice de delincuencia crezca cuando más del noventa por ciento de los crímenes no se investigan ni resuelven, y aun así nos piden que denunciemos, hay muchas maneras de presionar iniciando desde la casa, evitando los malos tratos y tratos de preferencia entre los miembros de la familia, dando el trato justo a cada persona, en el comercio dando el peso y precio justo, en la calle respetando y exigiendo respeto, por parte de los policías dando un trato respetuoso a los ciudadanos y evitando extorsionar al infractor.
Hay mucho por hacer en la construcción de una sociedad mejor, aún estamos en un mundo primitivo, donde la justicia no acaba por aparecer, donde la democracia se encuentra lejana, donde privan los intereses de unos cuantos sobre las necesidades de la gran mayoría. El gobierno nos es ajeno, no nos representa, no cuida nuestros intereses económicos ni sociales, ni políticos.
Nos toca a nosotros iniciar el cambio, ¿estaremos listos?.