lunes, 13 de julio de 2015

Instala Mancera Consejo para la Prevención y la Atención Integral de la Obesidad para fortalecer estrategias contra estos padecimientos

  • Con 16 módulos de atención a la obesidad y 5 de especialidad se acercarán servicios de atención médica a la población que más lo necesite.
  • En tres meses iniciará la segunda Clínica Especializada en Diabetes en Iztapalapa, informó el mandatario capitalino.



Con el fin de disminuir el número de habitantes con obesidad y sobrepeso en la Ciudad de México, el Gobierno capitalino, empresarios y la sociedad civil conforman un frente común a través del Consejo para la Prevención y la Atención Integral de la Obesidad y los Trastornos de la Conducta Alimentaria, el cual fue instalado por el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa.

Durante el evento celebrado en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, el ejecutivo local indicó que será a través de este Consejo que la CDMX delineará y fortalecerá las estrategias para combatir los padecimientos derivados de la obesidad y el sobrepeso, dándole prioridad a la prevención.

Puso énfasis en la importancia que representa el proceso de reingeniería financiera para la elaboración del Presupuesto Base Cero, mismo que deberá considerar rubros como educación, desarrollo social y salud.

En este último rubro, dijo, la importancia radica en contar con un presupuesto certero que atienda una problemática de salud pública como es la obesidad, que en adultos lleva a México a ocupar el segundo lugar a nivel mundial y el primero en obesidad infantil.

Señaló que el 75 por ciento de las mujeres mayores de 20 años padecen obesidad y sobrepeso, mientras que, en el caso de los hombres, la cifra es del 70 por ciento.

Resaltó que más de 350 mil niños y niñas padecen sobrepeso y obesidad, lo que equivale al 35 por ciento de la totalidad de la población infantil de la capital del país.

Indicó que, ante esta situación, el Gobierno de la CDMX lleva a cabo acciones en materia de salud que abarca todos los órdenes de gobierno, de ahí que este Consejo integre a funcionarios del orden local, sociedad civil y empresarios.

En este contexto, Mancera Espinosa anunció la instalación de 16 módulos de atención a la obesidad equipados para detectar enfermedades como presión arterial y diabetes, entre otros; así como cinco unidades móviles especializadas que brindarán atención para la detección oportuna de casos de cáncer de mama y diabetes. “Atenderán a la población que más lo necesita”, aseguró.

Asimismo, dio a conocer que en tres meses iniciarán las operaciones de la segunda Clínica Especializada en Diabetes, que se ubicará en la delegación Iztapalapa, y la distribución de más de un millón de libros de salud enfocados a alimentación y ejercitación física.

Además, aseguró, están en marcha 300 gimnasios urbanos y maquinas de actividad física en el Metro, donde los usuarios, al realizar 10 sentadillas reciben un boleto del metro.

Agregó que programas como “Menos Sal, más Salud”, sobre el retiro de los saleros de las mesas de restaurantes, son observados por organismos internacionales, mientras que las clínicas de cirugías bariátricas, que operan en los hospitales Rubén Leñero y Tláhuac, tienen reconocimiento de internacional.

En su oportunidad, el Secretario de Salud de la CDMX, Armando Ahued Ortega, dio a conocer diversas acciones enfocadas también a mejorar la salud pública de los capitalinos, como el programa “Muévete”; la campaña Ola Blanca, para la toma de presión arterial; el Semáforo de la Alimentación, y la campaña “Pídela y Tómala”, que promueve el hábito de consumo de agua simple en los capitalinos.

El director General del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades, Jesús Felipe González Roldán, señaló que un punto importante para el combate a la obesidad y sobrepeso es promover la activación física entre la población.

Por ello, celebró que el Gobierno de la CDMX promueva acciones para mejorar tanto la alimentación en la población como la reactivación física. En el orden federal, dijo, las acciones se enfocan a fortalecer el primer nivel de atención médica.

Durante el evento estuvieron presentes el presidente de la Comisión de Gobierno de la ALDF, Manuel Granados; la Secretaria de Educación de la CDMX, Mara Robles, y la secretaria técnica del Consejo para la Prevención y la Atención Integral de la Obesidad y los Trastornos de la Conducta Alimentaria, María Fernanda González Aguilera.


También asistieron el director de la Fundación “Mídete”, Luis Encarnación, y el presidente de la Asociación Mexicana de Restaurantes, Francisco Mijares Noriega, entre otros representantes de asociaciones, cámaras, consejos e instituciones de educación media superior.

lunes, 6 de julio de 2015

Entregan equipos de cómputo e inauguran obras en escuelas del norte del estado


Tempoal, Ver.- El titular de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), Flavino Ríos Alvarado, entregó equipos de cómputo a la telesecundaria de Alto del Ojite, a la escuela Rafael Ramírez Castañeda, de la comunidad La Central, y al Jardín de Niños Elda Posada, además de módulos de baños a la Primaria Emiliano Zapata, de La Aurora, la cual está dentro del programa Escuelas de Excelencia.

Asimismo, inauguró el domo de la plaza cívica de la Secundaria Benito Juárez y también el aula de Archivo Escolar de la Secundaria General Ignacio Zaragoza, en el municipio de El Higo.

“Que los planteles cuenten con sus escrituras, energía eléctrica, conectividad a Internet y agua potable para los niños, son los cuatros programas fundamentales en los que se centra actualmente la SEV para fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje”, afirmó, al tiempo de reconocer el compromiso de los maestros veracruzanos, quienes acuden a trabajar sin importar las inclemencias del tiempo.

En La Aurora, Ríos Alvarado reiteró que el compromiso de los tres niveles de gobierno es mejorar la calidad de la educación, “y en ese sentido, contamos con el respaldo y el apoyo de los docentes, junto con las organizaciones sindicales”.


En presencia del presidente municipal de Tempoal, Patricio Chirinos del Ángel, el servidor público destacó el respaldo que los ayuntamientos ofrecen a la educación, al destinar recursos que mejoran las condiciones en que los estudiantes reciben sus clases.

Algo más que palabras

La población como secuencia en el tiempo

Víctor Corcoba Herrero/ Escritor
               
La idea aristotélica de que "el instante es la continuidad del tiempo, pues une el tiempo pasado con el tiempo futuro", me ha dado pie a dar fundamento a este artículo periodístico. A veces uno se sorprende hasta de que pueda existir y cohabitar en ese proceso, pero realmente es la vida la que da vida o la que nos dona luz, es decir, sabiduría para dar prolongación histórica a un modo de pensar y de hallarse. Por eso, en algunas ocasiones, uno se puebla de coraje y surge la esperanza, en base a unos valores compartidos, para contribuir a un futuro habitable para todos. No olvidemos, que al igual que los individuos, los pueblos nacen y mueren; pero la población persiste sobre el planeta, permanece como secuencia de la propia especie en el tiempo, a pesar de las muchas contrariedades que nos degradan la savia. Ciertamente, a lo largo de nuestra historia hemos tenido la oportunidad de celebrar nuestra humanidad común y nuestra diversidad, pero creo que ha llegado la hora de reflexionar sobre tan importante cuestión de persistencia y permanencia. Sería saludable, pues, que coincidiendo con el día mundial de la población (11 de julio), nos replanteáramos cuestiones que son básicas, para que la cadena, tanto de convivencia como de existencia, no se tambalee o se rompa.

Para despuntar, somos tan minúsculos que cada ser humano puede nacer en cualquier sitio y formar parte de una cultura u otra. Nuestras poblaciones están observando, a mi juicio como jamás ha sucedido en nuestra tradición, procesos de mutua interdependencia e interacción a nivel global, que, si bien es verdad que toleran elementos problemáticos como las migraciones, tienen el objetivo de mejorar las condiciones de vida de la familia humana, no sólo en el aspecto económico, sino también en el humano. Por consiguiente, toda persona pertenece a la humanidad y comparte con la entera familia de los pueblos, la ilusión de un futuro mejor y la expectativa de una especie en unión. Dicho esto, conviene recapacitar sobre el desbordamiento del nivel del mar, que puede ser un auténtico problema. Téngase en cuenta que la cuarta parte de la ciudadanía mundial vive en zonas costeras o muy próximas. Por otra parte, multitud de moradores, especialmente en África, carecen de agua potable segura o padecen tremendas sequías que dificultan la producción de productos alimenticios. Un problema, particularmente grave hoy en día, es el de la calidad del agua disponible, si nos atenemos a las muchas muertes producidas. Además, la vida en los ríos, lagos, mares y océanos, que alimentan a gran parte de los humanos, mal que nos pese, aparte de verse afectada por el descontrol y el despilfarro en la extracción de los recursos pesqueros, también sufren una gran contaminación. Cerrarse en banda y no querer ver esta situación, por tremenda que nos parezca, para no corregirla cuanto antes, pienso que  es cargar sobre nuestra conciencia el peso de negar la continuidad de algunas especies.

Verdaderamente, el mundo está hecho para repoblarse continuamente de seres vivos. Y en este sentido, para forjar un futuro mejor para las generaciones venideras, es imperioso promover una economía al servicio de toda la población mundial, así como activar una sana política, capaz de poner las instituciones al servicio de los ciudadanos, para superar presiones o cualquier otro síntoma de corrupción. Por eso, los Obispos de Nueva Zelanda se preguntaron qué significa el mandamiento "no matarás" cuando "un veinte por ciento de la población mundial consume recursos en tal medida que roba a las naciones pobres y a las futuras generaciones lo que necesitan para sobrevivir". Tema grave, gravísimo, y aunque puedan parecernos palabras densas y fuertes, la crueldad radica en dejar que la desesperación de algunos no cese jamás en vida, mientras otros, hasta por divertimento, lo derrochen todo, sin importarles para nada el bien colectivo, adueñándose del planeta como si fuera exclusivo de los poderosos, obviando muchos gobiernos el respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales, cuando en verdad deberíamos responder eficazmente ante cualquier violación.

Pese a los enormes desafíos del momento actual, creo que han de propiciarse los debates a escala global y nacional sobre los derechos humanos y el desarrollo de la especie, centrándose a mi manera de ver, mucho más en el ser humano como tal, que es víctima y verdugo a la vez en tantísimas ocasiones, sobre todo a raíz del aluvión de deterioros humanos percibidos ante la falta de ética y, por ende, de humanidad perdida, proyecto que ha de ser recuperado cuanto antes. Por desgracia, no se puede avanzar en la medida en que los políticos caminen obsesionados sólo por atesorar o agrandar el poder, en lugar de servir a la ciudadanía. Junto a este pelaje ha crecido, asimismo, una legión de oportunistas que únicamente piensen en el rédito económico, en vez de activar el capital humano, que es lo verdaderamente progresista y rompedor. Pensemos, que mientras más vacío esté el alma de los moradores, más necesitados andaremos de objetos de deseo; aunque luego, tras su uso, los tiremos porque ya no sirvan para nada. Naturalmente la humanidad tiene que humanizarse con otros hábitos, para empezar renunciando a un mercado tentador y muy acaparador, sólo así podrá revivirse en esa deseada alianza entre la hoy maltrecha población y el  actual maltratado medio ambiente. 

Hace falta, por tanto, que la población vuelva a sentir que todos somos parte de un todo, que tenemos una responsabilidad de poner orden en nuestras existencias. De ninguna manera podemos resistir ante este huracán persistente de degradación moral que nos invade. No me cansaré de escribirlo, de vociferarlo, puesto que estoy sugestionado que burlándonos de la honestidad nos estamos engañando, primeramente cada cual consigo mismo, y después, mofándose de nuestra propia bondad interior, como si fuésemos un trozo de materia sin voluntad. En consecuencia, es el momento de situar los problemas de la población en la perspectiva de un destino armónico, donde la decencia sea el abecedario permanente, mediante acciones conjuntas y valientes, para que cada ciudadano pueda hallar, por sí mismo, ese horizonte humanitario de autenticidad que engrandece al propio linaje. Todos somos conscientes de que ese camino no es fácil, porque se trata nada menos que de cambiar mentalidades, formas de vivir y de ser, pero confiemos en ese reforzarse como ciudadanía nueva, bajo el referente de la escucha a todo y a todos.

Hoy más que nunca, las personas de todas las culturas pueden influir  de manera positiva unas en otras, cuando menos para hacernos reconsiderar nuestras acciones, crecidas por la violencia y la dominación de pensarnos dueños del universo. En cualquier caso, es bueno que nos interroguemos, y tengamos tiempo para hacerlo, máxime cuando cavilamos por un mundo más equitativo, y no escuchamos a los excluidos. Por ello, estoy convencido que la nueva población necesita otras motivaciones y, sobre todo, un camino educativo más acorde con la propia naturaleza creada. En definitiva, lo que le ha pasado a nuestra población es que su retroceso está ahí, más allá de la crisis financiera; y, lo nefasto del momento, es no ir al corazón del problema, que radica en el desprecio por algunos seres humanos (los marginados) y en el menoscabo de buena parte del hábitat; a la que, por cierto, ya le cuesta seguir la secuencia de vivir y dejar vivir.