viernes, 28 de septiembre de 2012

Columna


Reflexiones
Por Francisco Alfaro Ramírez

LA CORRUPCIÓN DE MÉXICO

Existe un ejemplo que nos dice claramente que es corrupción: un vaso de vidrio al romperse deja de cumplir con la misión para lo que fue hecho, se convierte en basura, pues a nadie se le serviría algún liquido en un vaso quebrado, ya que no podría contener el liquido y cortaría a quien intentara beber de este.

México se encuentra entre los países más corruptos del mundo, la corrupción desde las propias instituciones, hace que la población esté acostumbrada a ofrecer dinero a quienes deben hacer su trabajo, instituciones como los partidos políticos que en vez de generar personas que deben saber gobernar bien, nos ofrecen corruptos que se enriquecen al momento de gobernar.

Las instituciones de seguridad que no cumplen su cometido, que es: vigilar, cuidar, resguardar, servir y proteger a la población, lo que ha orillado al uso del ejercito en labores de vigilancia, lo cual le corresponde de manera exclusiva al poder civil, mostrándonos que quienes no saben gobernar son los civiles, que no nos podemos controlar ni dirigir, poniendo en riesgo la vida civil, que aun cuando es imperfecta, evita el riesgo de represión sistematizada, la cual en la historia de un gobierno militar.

Un país corrupto permite la trata de personas, el abuso infantil, la explotación sexual de niñas y niños, la explotación de mujeres, abuso hacia los discapacitados, hacia las personas de la tercera edad, hacia las personas con problemas mentales, y este país permite todo esto, por lo tanto este es un país corrupto.

Pero hemos hecho hasta lo imposible por mantener este sistema corrupto, y solo nosotros podemos cambiarlo, cierto que es difícil mantener una línea sin caer en la tentación de cometer un acto de corrupción, ya que el sistema obliga a dar dadivas para hacer más ágil los procesos burocráticos que existen en el país.

Ejemplos de anticorrupción deberían de ser los valores que se enseñen a las generaciones por venir, esto es lo que tendríamos que fomentar, esto es lo que deberíamos de enseñar como padres, esto es lo que deberíamos exigir a quienes educan de manera formal a nuestros hijos, es decir a nuestros maestros de escuela.

Pero quienes dirigen nuestro futuro como nación, quienes dicen gobernar, quienes han hecho campañas políticas por mantener y hacerse del poder, han degenerado la palabra política, han hecho de los recursos del pueblo, sus recursos para sostener niveles de vida que la mayoría no puede darse, es decir vivir sin trabajar para lo que se ofrecieron y dijeron, es decir para trabajar por el bien de la nación y en especial trabajar a favor de sus propias comunidades.

Los sindicatos que existen con el supuesto de defender, dar garantías, mantener un aparato laboral preparado, capacitado, productivo, pero capaz de mantener vigentes sus derechos y conquistas laborales, como prestaciones, seguridad social, pensiones y todos los derechos que a lo largo de la historia se han ganado, pero los líderes sindicales tranzan y venden a sus agremiados, haciendo de la palabra prostitución un nuevo concepto.

Es pues necesario cambiar al sistema político nacional, el cual de certeza, libertad, y se ingrese a un estado de derecho donde exista la justicia y libertad, ya que sin estas garantías es imposible ingresar al mundo de la democracia, espacio que permite en un sistema político la libertad de expresión, el pleno ingreso y uso de los derechos humanos, donde no son asesinados los periodistas, ni maltratados los niños, los viejitos, los discapacitados, las personas con problemas mentales, donde la educación es garantía de un futuro mejor, y todo mundo la tiene garantizada, ahí es donde requiere ir una nación con bajos índices de corrupción. 
  
La pregunta es: ¿Estamos preparados para ir eliminando la corrupción o mantendremos un sistema que destruye la nación?

Por supuesto tú tienes la mejor opinión y la mejor acción.